Chicles de nicotina

El chicle de nicotina es uno de los métodos para dejar de fumar más usados del mercado. Su uso es bastante simple, la goma de mascar contiene nicotina que penetra en el cuerpo a través de la boca. Viene en dosis de 2mg. y 4mg. pero no hay que dejarse llevar por la palabra chicle ya que poco tiene que ver con los chicles normales. Primero porque tiene nicotina y segundo porque su sabor no es muy agradable.

Al masticar el chicle, la mucosa bucal absorbe la nicotina que la pasa a la sangre. Al poco tiempo actua en las terminaciones nerviosas del cerebro haciendo de efecto placebo y ayudando a controlar el estrés por la falta de nicotina. 
Es recomendable tomarlos a lo largo del día, sin pasar de 10 chicles diarios, y, especialmente, cuando aumentan las ganas de fumar. Se puede complementar con otras terapias de sustitución como los parches peor siempre bajo prescripción de un profesional.
Es importante saber como masticar el chicle ya que no se hace igual que un chicle corriente. Para hacer lo correcto hay que seguir las siguientes pautas:
  • Masticar lentamente el chicle hasta que aparezca el sabor
  • Despues de masticarlo 10 veces hacer una pausa dejando el chicle entre la mejilla y la encía
  • Esperar a que el sabor disminuya
  • Empezar a masticar el chicle de nuevo lentamente
  • Todo este proceso durará aproximadamente 30 minutos
  • Si se mastica demasiado rápido libera demasiada nicotina y tiene un sabor fuerte y picante. Así se produce una disminución de la eficacia del chicle además de hipo o dolor de estómago
  • Evita beber bebidas con cafeína o acidas ya que disminuye la funcionalidad de la goma.
Es importante comentar que los chicles de nicotina no tienen efectos secundarios importantes. Solo suele pasar de vértigos, dolor de cabeza, nauseas, dolor de encía o inflamación de boca y encía. La mayoría de estos efectos pueden evitarse si el chicle se utiliza de la manera correcta.

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